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El espacio de autocuidado es liderado por Fundación Amanda y viene a dar refuerzo al trabajo de acompañamiento y mentoría que el Programa Alfadeca ejecuta en aula.

Adaptación, esa es la palabra que más ha sonado desde inicios de la pandemia en marzo de 2020. La emergencia sanitaria que significó el Coronavirus llevó a todo el mundo a repensar una nueva forma de trabajar y estudiar. Así fue para miles de estudiantes y equipos docentes, quienes tuvieron que traspasar sus clases a un formato virtual y hoy a un sistema híbrido.

Este escenario significó un gran desgaste, sumado a ello el contexto de pandemia que dificultó la vida de muchos trabajadores de la educación. Frente a esto, a Fundación Sara Raier de Rassmuss desde 2020, ha acompañado a los cerca de 90 equipos de sala que son parte del Programa Alfadeca para que transiten de mejor manera en este momento de cambios, apoyándolos por sobre todo en su bienestar socioemocional.

Durante 2020 Neva Milicic y Soledad López abordaron el trabajo con los equipos y este año es el turno de Fundación Amanda a través de dos charlas que estarán lideradas por la Dra. Amanda Céspedes y la Terapeuta Floral María Ester Céspedes.

La Dra. Amanda Céspedes es psiquiatra infantojuvenil de la Universidad de Chile y posee un postgrado en Neuropsiquiatría y Neuropsicología en la Universita degli Studi de Turín, Italia.

Este fue el propósito que motivó para este año iniciar un segundo ciclo de espacios de Charla de autocuidado, así lo manifestó Carolina Ruiz Vier, jefa de Proyecto de la Fundación. “ Queremos que los equipos de aula asistan a estos espacios y que tengan un momento para ellos, darse una pausa, integrar herramientas para la vida que les permitan ser más felices y encontrar mayor satisfacción tanto personal como profesional” agregó.

Los espacios de autocuidado son claves para trabajar en equipos que trabajan con niños y niñas, así lo destaca Amanda Céspedes. “Todos los equipos humanos que se dedican al cuidado de otros experimentan un serio desgaste, que se va acumulando a lo largo del tiempo y que empeora en situaciones de crisis, como lo es la pandemia y sus consecuencias sociales. Los equipos docentes han sufrido un gran desgaste en los 18 meses de pandemia, apareciendo sintomatología propia del estrés crónico, que es muy dañina para la salud integral. En este escenario, hacerse cargo por sí mismos de la gestión de la propia salud integral es el nuevo modelo de prevención, altamente efectivo”. 

La experta también destaca que es posible autogestionar una salud integral en climas como los educativos, para ello se requiere información actualizada, motivación a autocuidarse e iniciativa a la acción. Todos estos recursos son posibles de implementar destaca Amanda y son parte del Modelo de Neurociencias Aplicadas que guía el trabajo de Fundación Educacional Amanda y que estará también a disposición de los equipos del Programa Alfadeca.

Dentro de las herramientas clave para mantener un buen clima laboral y de salud personal en las escuelas, la especialista recomienda primero que todo “énfasis en el trabajo colaborativo, el respeto, la práctica de la buena fe en los colegas y práctica constante de autocuidados y autoconocimiento”. Pero nada es posible si no hay conciencia y ánimo de colaboración por parte de los equipos directivos, agregó Céspedes. 

Las charlas, impartidas por Fundación Amanda, iniciaron el jueves 30 de octubre y finalizan el jueves 07 de octubre. El equipo de la Fundación Sara Raier de Rassmuss espera que para los meses que quedan para finalizar el año, los equipos puedan contar con una mayor conciencia del autocuidado y del autoconocimiento de su salud, a través de información confiable acerca qué es la salud integral, motivar una postura colectiva de disposición  al cambio y una actitud proactiva a la acción, de esta forma podrán lograr mejores resultados y desempeño junto al Programa Alfadeca.