Según cifras de Unicef, en 2020, el primer año de la pandemia por Covid-19, 1 de cada 3 niñas y niños en edad escolar no tuvo acceso a la educación a distancia luego del cierre de las escuelas en todo el mundo. Las razones son múltiples: la falta de alfabetización digital o acceso estable a Internet, o la falta de contenido apto para aprender lejos de la sala de clases, por mencionar algunos. Chile no fue la excepción y los tres hijos de la profesora básica Viviana Balboa lo vivieron en primera persona, al menos hasta el mes de mayo, cuando conocieron el programa Alfadeca TV.

Viviana aplica los Alfadeca Tips para complementar el trabajo de cada capítulo

A fines de marzo del año pasado, Julieta, la hija de la profesora básica Viviana Balboa (36), cumplió 7 años. Es la menor de su curso y su proceso de lectoescritura iba recién en la mitad, porque como dice su madre, “aprender a leer y a escribir es algo que no termina en primero básico, menos cuando eres pequeñita y tienes déficit atencional”.

En esas circunstancias, Viviana sabía que la cuarentena dificultaría aún más su proceso, sobre todo porque, junto al encierro, el colegio particular subvencionado al cual asistía Julieta había decidido que el mejor sistema para seguir con las clases sería usar extensas guías que cada niño debía resolver sin sus profesores al lado.

Así, a la espera de un contenido que su hija pudiera seguir, pasó marzo, pasó abril, pero en mayo algo cambió: conocieron TV Educa Chile. “Yo todavía tenía la esperanza de que esto —la cuarentena total— durara solo un poco más, por lo que yo seguía en la parada relajada de jugar con mis niños y hacer experiencias pedagógicas sencillas”, cuenta y hace una pausa para comentar que, al mismo tiempo, en el colegio particular donde es profesora jefe de un primero básico, ya estaban haciendo cápsulas y enviando material didáctico diverso.

“En ese contexto nos convertimos en seguidores de Alfadeca TV. Cuando vi que las clases presenciales no iban a volver, lo primero que hice fue revisar los programas del Ministerio de Educación para mis dos hijos mayores y contratar una plataforma de Matemáticas para poder sistematizar los ejercicios. También busqué material de lectoescritura, específicamente en las áreas que ellos necesitaban desarrollar. Pero soy mamá y junto a eso tenía que cocinar, ordenar, hacer clases, estudiar. Sola, porque mi esposo no dejó de trabajar y volvía a las 8:00 de la noche”, recuerda sobre los días de cuarentena total.

Viviana solía definirse a sí misma como una “mamá cero pantalla”, pero ante esta situación extrema se abrió, sin ninguna expectativa, a revisar los contenidos de TV Educa Chile y ver cómo estos la podrían ayudar. Cuando apareció Alfadeca TV sintió que tenían una propuesta distinta que iba desde lo visual, desde los vínculos y desde la planificación estructurada y organizada en una rutina:“Yo como profesora lo vi altiro. Es un formato limpio, que busca la concentración plena y la calma, no el sobreestímulo. Mis hijos se enfocaron fácilmente en lo que les querían entregar, que era el abecedario de manera fonológica y escrita, y eso fue para todos nosotros un tremendo un aporte”.

Como profesora, estaba convencida de que niños y niñas en este tipo de circunstancias necesitan desarrollar una rutina que los sostenga. Los lunes, miércoles y viernes veía el programa con sus hijos de 3, 7 y 8 años, y con la estructura de cada capítulo les pudo armar una planificación de aprendizaje. Para ella, este sistema fue mucho más significativo que recorrer ciertos contenidos que fácilmente se encuentran en una búsqueda por Internet.

Julieta junto a su hermano trabajando el desafío de escritura de AlfadecaTV

¿Qué les pareció el programa a sus hijos cuando lo vieron?

La primera vez que les llegó un video del colegio fue en septiembre del año pasado y duraba 45 minutos. Entiendo la intención de los profesores y lo agradezco, pero era muy difícil que lo vieran completo. En cambio esto se les hizo súper corto. Conectaron altiro. Comprendieron lo que estaban viendo, no necesitaron traducción. Sabían qué iban a aprender, cómo se veía, cómo sonaba y cómo lo podían replicar después en un pequeño ejercicio. Les entregó pertenencia y autonomía a su proceso de aprendizaje.

¿Te los imaginaste aprendiendo a través de la televisión?
No, jamás.

¿Y cuál fue la mayor dificultad?
Organizarme, ordenar mis tiempos, relajarme. Este año hice un proceso de dejar de ver al aprendizaje académico como el único posible. No hay años perdidos, hay años diferentes. Mis hijos no tuvieron clases presenciales el 2020 y a pesar de eso y luego de haber visto cada capítulo de Alfadeca TV, puedo decir que, finalmente, sí aprendieron. Siempre pienso en la película “La vida es bella”. La infancia de hoy es un poco eso: sacarlos de este mundo problemático y adulto, y ayudarlos a transitar de la mejor manera.

¿Con qué te quedas?
Con la convicción de que los niños están biológicamente diseñados para aprender. Ellos van a lograr leer y escribir, su cerebro puede hacerlo. Pero la motivación que les da un programa como Alfadeca TV y un adulto a su alrededor marca la diferencia entre aprender algo por cumplir y aprender algo fundamental y para el resto de la vida.

¿Qué fue Alfadeca TV para ti?

Un salvavidas. Yo me aferré al programa en medio de la incertidumbre y con eso pude construir, vislumbrar un camino a seguir.

Recordemos que, ante la crisis del coronavirus y la suspensión de las clases, se realizó esta adaptación para apoyar a niños y niñas que están en cuarentena y además sin posibilidades de tener acceso a contenidos on line por no tener Internet.

Así, y con la animación de Punkrobot Studios, reconocidos por ganar un Oscar el año 2016 por “Historia de un Oso”, el Programa Alfadeca, basado en prácticas exitosas de enseñanza y aprendizaje de lectura y escritura a nivel mundial, el programa debutó el mes de mayo del 2020 como parte del contenido educativo de TV Educa Chile, llegando a tal éxito que fue posible llevarlo hasta la televisión pública de Paraguay.