Comenzar las clases nunca es fácil, caras nuevas en sala, aplicar un sistema de aprendizaje de forma semipresencial, entre otras. Sin embargo, una de las cosas positivas que algunas de las escuelas han sacado en limpio ha sido su experiencia con el Programa Alfadeca, metodología que utilizan desde mediados del 2020.

El crecimiento del Programa Alfadeca ha sido exponencial, su modelo de sustentabilidad desde el 2018 se ha basado en la confianza y las ganas de implementar un programa que tiene como foco apoyar la mejora de prácticas de la enseñanza y aprendizaje de la lectoescritura. Es así que, por medio de talleres, mentorias semanales y entrega de materiales, la Fundación Sara Raier de Rassmuss hoy apoya a cerca de 75 equipos de salas de clases en 1º y 2º básico.

La motivación por sumarse al desafío de que todos los niños y niñas aprendan a leer y escribir ha sido tomada por muchas comunas, una de ellas fue Lampa, quien a mediados del 2020 se sumó al Programa Alfadeca gracias a la colaboración y el trabajo en conjunto con la municipalidad de Lampa, a través de la Corporación Municipal de Desarrollo Social y la empresa Modela.

Para conocer la experiencia del programa en la comuna, entrevistamos a miembros del equipo directivo y docentes de tres escuelas que fueron parte de Alfadeca, quienes nos contaron sus experiencias.

Alfadeca nos apoyó en el aprendizaje a distancia

Desde habilitar una pieza en su casa, hasta aplicar distintas técnicas de motivación y visitas a los hogares de sus estudiantes, fueron algunas de las acciones que la profesora María Carola Ortega, de la escuela República de Polonia realizó para vincular a sus estudiantes a clases y al aprendizaje de la lectoescritura.

La profesora María Carola Ortega

“Con el Programa Alfadeca yo logré que mis estudiantes y sus familias se involucraran y se motivaran en el proceso de aprendizaje de la lectoescritura, mi mentora me ayudó mucho en poder crear estrategias para luego aplicarlas y tener buenos resultados” señaló la profesora respecto a su experiencia con Alfadeca.

El 1º básico de la profesora María Carola logró grandes resultados, 27 de sus 32 alumnos terminaron leyendo y escribiendo al finalizar al año escolar. “Logramos grandes resultados, en particular considerando que tuvimos un año a distancia y que además nuestra escuela integra una comunidad perteneciente a sectores de alta vulnerabilidad, por lo que pasar la cuarentena fue muy difícil” agregó la profesora quien este 2021 planea seguir con sus visitas a domicilio e implementar clases híbridas a modo de poder continuar con los aprendizajes de sus estudiantes.

“Las clases online fueron un desafío por temas de tecnología y perder el contacto físico con los alumnos, pero nosotros como profesores debemos tener las competencias para atenderlos, darles apoyo emocional y entregarles los aprendizajes necesario”. 

Alfadeca llegó para quedarse”

La experiencia que la escuela Manuel Segovia Montenegro tuvo con Alfadeca fue de gran nivel, así lo manifestó su directora Hilda Benítez, quien lidera el establecimiento. Fueron cerca de 100 estudiantes los que participaron del programa durante el 2020 y este año el número asciende a un total de 200 niñas y niños.

Érica Coliman, jefa de UTP e Hilda Benítez Fuentevilla, directora de la escuela Manuel Segovia Montenegro

“Alfadeca para la escuela significa mucho porque impulsó un trabajo colaborativo entre los docentes, los asistentes de la educación, el proyecto de integración, los estudiantes, las familias y el equipo directivo. Fue una experiencia enriquecedora ya que trajo estrategias claras, precisas, concisas para desarrollar la lectoescritura con nuestros estudiantes, también nos permitió ver los avances individuales en cada uno de ellos” agrego la directora sobre lo que significó el programa para la escuela.

“Alfadeca llegó para quedarse. He podido constatar en terreno que las familias y estudiantes están muy comprometidos y conformes con Alfadeca y este año queremos seguir trabajando activamente en mejorar los resultados, por eso nuestro compromiso como equipo directivo será de involucrarnos más en el proceso de evaluación y monitoreo de aprendizaje con el fin de acompañar a las docentes y equipos” agregó respecto a los desafíos que la escuela y el equipo directivo tomará este año con Alfadeca.

Se puede aprender en pandemia

No había un manual de cómo enseñar en pandemia al que escuelas pudieran refugiarse, Karens Espinoza -jefa UTP de la escuela El Lucero – lo sabía muy bien. Para Karens y su equipo el 2020 significó un año de ensayo y error, pero con el apoyo de Alfadeca la escuela pudo obtener ayuda para su trabajo pedagógico, acompañamiento y contención al equipo de sala.

“El programa es excelente, nosotros esperamos los miércoles para juntarnos con nuestra mentora Claudia, ella nos escuchaba, nos daba más estrategias…fue un tiempo complejo pero el equipo de la fundación nos orientó y dio ánimo para seguir yendo a las casas, enviar material y hacer de todo para conectar a los estudiantes con sus profesores” destaca Karens respecto al trabajo realizado el año pasado.

Respecto a los desafíos de este año, Karens plantea que la escuela implementará un sistema de apoyo personalizado con los estudiantes con el fin de logra que tanto los alumnos de 1º como de 2º básico puedan finalizar el año leyendo y escribiendo. “Esperamos, si las condiciones sanitarias lo permiten, poder citar todos los días grupos de 5 alumnos a la escuela de forma presencial para trabajar el aprendizaje y vínculo” agregó la jefa de UTP.