Enseñar en casa es un desafío, a nivel mundial los padres y apoderados han tenido que llevar los aprendizajes de sus hijos junto con el trabajo, sin embargo, nunca imaginaron que esta situación sería tan extensa.

Ya son más de 55 días sin clases presenciales, la sala, los amigos, la rutina se ve desdibujada frente a un escenario que no da tregua. En Chile la pandemia del coronavirus está en alza y los padres y apoderados ven muy difícil volver pronto a la rutina escolar bajo una “nueva normalidad”.

Carolina luego de su trabajo estudia junto a su hijo Cristian, por las mañanas la apoya su madre

Para muchos la seguridad y salud están primero “yo no quiero enviar a mi hijo al colegio hasta que esto pase, lo quiero vivo conmigo y si eso significa acompañar su aprendizaje en casa, estoy dispuesta a ello” mencionó Carolina Olmeño, apoderada de la Escuela Profesor Manuel Guerrero Ceballos ubicado en Cerro Navia.

Apoyar el aprendizaje desde el hogar, ha sido un gran desafío y no es indiferente para las 1.150 familias que son parte del Programa Alfadeca. “Mi jornada empieza temprano, trabajo en un mini market de Cerro Navia toda la semana y llego a las 6:30 de la tarde a mi casa. Es ahí donde ayudo a mi hijo Cristián con su aprendizaje, trabajamos con los pasos Alfadeca y luego enviamos la evidencia de la tarea. Yo agradezco mucho a la profe Ingerborg porque ella me espera para enviar los trabajos y me tiene paciencia al explicar cómo debo trabajar con mi hijo” menciona Carolina.

El hijo de Carolina tiene Asperger -uno de los Trastornos del  Espectro Autista y para ella ha sido un desafío poder mantenerlo entretenido y concentrado mientras hacen los trabajos “esta pandemia me enseñó a valorar el trabajo de los profesores, ellos deben hacer esto con 40 niños en sala y muchas veces nos agobiamos con solo un niño en casa” agrega mencionando que el proceso también no ha sido fácil “Yo también lloro y colapso. Tenemos que darles a nuestros niños tiempo y paciencia, quizás no les enseñamos tan metódicamente, pero sí de manera divertida y eso algo importante”, agrega.

La realidad de Carolina es la de muchas madres y familias, que pese a la cuarentena deben salir a trabajar o cumplir con el teletrabajo, realizar labores en el hogar y también apoyar el aprendizaje de sus hijos, que incluso terminan con apodos tales como “profe Mami” como le dice Cristián.

Un caso similar vive Andrea Alegría, quien desde casa, apoya a su hija Valentina estudiante de la Escuela Cristal Chile de la comuna de Padre Hurtado. “ En mi caso el trabajo con mi hija no ha sido tan difícil, ella es muy independiente y es fácil apoyarla en sus tareas. Por otro lado, tengo la suerte hoy de ser dueña de casa, entonces no debo pensar en que debo ir a trabajar fuera del hogar, sin embargo, esto ha significado un gran esfuerzo.

Andrea cumple un rol importante como delegada de curso facilitando la entrega y envío de trabajos entre apoderados y docente

Si bien existen muchos apoderados que hoy están tratando de manejar la vida laboral, familiar y desempeño escolar de sus hijos, también existen muchos que apoyan a sus profesores. Es el caso de Andrea quien es delegada del 1º básico de la Escuela Cristal Chile. “La tía Yolanda ofreció realizar clases online, pero como curso no se escogió esa opción, ya que no muchos tienen internet o computador, entonces la profesora nos envía material todos los días con videos y nosotros tenemos que enviarles al final de la jornada lo que hicieron nuestros niños para revisar. Hay muchos papitos que no pueden hacer eso entonces yo los ayudo. También tenemos algunos papás que no tienen impresora y no pueden acceder el material, entonces en el curso nos coordinamos con un apoderado que tiene un cyber para poder desde ahí tener el material. Al final todos tratamos de ayudarnos un poco para salir adelante”

Ambas apoderadas concuerdan que esta pandemia ha significado un esfuerzo extra y por sobre todo, valoran el rol de sus docentes por querer innovar y hacer llegar los aprendizajes a sus hijos. Por otra parte, destacan la metodología Alfadeca, por ser sistemática, acumulativa y fácil de aplicar, lo que les ha permitido ver – pese a las circunstancias- grandes avances a nivel lector y de escritura de sus hijos.