– COLUMNA –

Nicolás Toro
Cuentacuentos

Sin duda lo que hemos vivido como país el reciente 2019 pasará a la historia como uno de los años con más cambios culturales, políticos y sociales  de las ultimas décadas. Para aquellos que contamos historias y trabajamos día a día fomentando la lectura, hoy cumplimos un rol clave en todas las transformaciones que se están viviendo.

¿cómo cuestionar, conocer y entender el mundo si no es a través de la lectura? Como siempre lo he afirmado, contar cuentos es un acto de amor, y en estos momentos promover la lectura cumple un rol fundamental. Además de fomentar el gusto por los libros, aprender palabras y reflexionar en base a la historia escuchada, contar cuentos también es un acto de resistencia, amor y contención en tiempos que para muchos han sido muy difíciles.

Cuando le lees a un niño creas un vínculo muy profundo que no olvidará nunca, que quedará en su alma para siempre y en la historia de las personas que vivieron la experiencia. Yo soy cuentacuentos y he leído a cientos de niñas, niños y adultos historias. Puede que no nos veamos más después, pero lo se genera cuano uno le lee a alguien, se expande y es ese el ejemplo que debemos dar día a día en las escuelas y por sobre todo en las casas. Fue así como alguna vez a mí alguien muy amorosamente me leyó cuando niño y  ahora somos muchos los que nos dedicamos a esto, y a su vez aquellos que hoy nos escuchan antentamente, serán en el futuro aquellos que se dedicaran a incentivar y promover la lectura en las nuevas generaciones de chilenos y chilenas.

Somos muchos los que estamos remando hacia el mismo lado, en este contexto de cambios profundos, es donde tenemos que estar mas unidos que nunca. Fundaciones, colegios, jardines, corporaciones, profesoras y profesores que trabajan amorosamente todos los días y por supuesto la familia, que es la base, para crear y preparar a una nueva generación, mas despierta, consciente y justa.

Llego el momento de actuar, los niños y niñas son el futuro de nuestro país y es nuestro deber trabajar día a  día para formarlos, cambiar el sistema educativo desigual que tenemos actualmente y por sobre todo construir una mejor sociedad. Yo espero estar aportando, desde el fomento de la lectura, desde crear un espacio amoroso de historias y cuentos que motiven a más niños y niñas a leer, los invito también a unirse a este desafío, a este acto de amor.