Para conocer la importancia de los aprendizajes en los primeros años de escolaridad y cómo estimularlos en vacaciones, entrevistamos a Malva Villalón, psicóloga y especialista en aprendizaje inicial de la lectura y la escritura. 

Malva Villalón es especialista en aprendizaje inicial de lectura y escritura

¿Por qué es importante el aprendizaje de la lectura y escritura en los primeros años de escolaridad? (En particular 1º y 2º básico)

Aprender a leer y escribir suele considerarse como la tarea fundamental de los primeros años de escolaridad, específicamente 1º y 2º básico. La importancia de aprender a leer en estos cursos iniciales, es poder leer para aprender los contenidos curriculares de los cursos superiores. Lo que no siempre se tiene en cuenta, es que esta enseñanza formal se basa en los aprendizajes de lectura y escritura que los niños y niñas han adquirido durante los años previos, entre 0 y 6 años. Así, hay estudiantes que avanzan muy rápido y otros que enfrentan distintos niveles de dificultad. Una proporción muy baja de quienes no avanzan, tiene trastornos que explican su dificultad, la mayoría solo ha tenido escasas experiencias de alfabetización inicial: acceso a libros atractivos y adultos que les han leído regularmente, materiales de escritura y oportunidades para escribir y participación en conversaciones extendidas entre pares y con adultos, en las que se tratan temas interesantes, se inventa un plan de juego, se relatan historias, se busca el significado de las palabras poco frecuentes, se escriben mensajes. 

 Este 2019 fue un año marcado por las movilizaciones y el estallido social, sumando más de 60 días de paro en las escuelas públicas. ¿Cómo es posible apoyar los aprendizajes desde las casas durante las vacaciones teniendo este contexto? 

El apoyo a la lectura y la escritura se hace aún más necesario en estas condiciones, pero siempre debe estar presente, porque el ambiente de alfabetización familiar  (family literacy environment) es reconocido como un factor que explica las diferencias entre los estudiantes. Cómo llegar a ejecutar este ambiente de alfabetización, se traduce en las siguientes acciones:

– Practicar la lectura compartida de cuentos y otro tipo de textos, impresos y digitales, con los niños de manera regular, al menos 3 a 4 veces a la semana. Suele pensarse que los aparatos electrónicos son para que los niños se entretengan solos, un recurso para poder mantenerlos ocupados, pero son también un recurso para enseñar a buscar información de calidad y aprender de temas de interés. 

– Aprender a elegir textos impresos y digitales atractivos por sus imágenes, los relatos o la información que aportan de temas de interés.

– Regalar libros en ocasiones especiales. 

– Hacer caminatas de lectura: leer los textos impresos en un trayecto habitual o especial: avisos, normas, títulos y otros. Conversar sobre lo que significan e implican.

– Tener material para escribir textos diversos: cartas, mensajes, afiches en los que se colabora en familia para preparar un evento importante: un cumpleaños, un aniversario, una bienvenida o una despedida.

Esto es un desafío en los hogares chilenos, en los que no suele haber libros de calidad ni se lee habitualmente. Los gobiernos en democracia han creado y equipado las bibliotecas públicas y escolares para garantizar el acceso a textos a adultos y niños en todo el país, sin embargo, las prácticas no han cambiado demasiado y aunque logramos los mejores resultados de la región en la prueba PISA, la mayoría de la población no supera el nivel básico de competencia lectora. Estas bibliotecas cuentan con excelentes colecciones y con la orientación de los encargados para seleccionar textos apropiados.

Practicar lectura compartida es clave para los procesos de aprendizaje en casa.

 ¿Qué estrategias los padres pueden utilizar para reforzar los aprendizajes en lectura y escritura? (En particular para los niveles de 1º y 2º básico) 

Las sugerencias planteadas como respuesta a la pregunta anterior son válidas para esta pregunta también. La diferencia está en la época. Durante el año escolar, es preciso estar atento a las actividades que hacen los profesores en el área: lecturas sugeridas, actividades y tareas. Vincular con las actividades realizadas en el hogar, apoyar el trabajo escolar de manera sistemática y sin amenazas y reconocer los progresos a través de comentarios como:¡Has aprendido muchísimo! Lees palabras que son difíciles por ejemplo.

 Se dice que luego de vacaciones los estudiantes llegan incluso peor de como terminaron el año anterior a nivel de aprendizaje. ¿Qué evidencia existe al respecto? ¿Qué se puede hacer para que no ocurra?

Existen diversos estudios que muestran las diferencias en el contexto familiar que inciden en el rendimiento escolar. Los padres que generan un ambiente de alfabetización familiar con las características descritas generan oportunidades para el aprendizaje de la lectura y la escritura en todos los niveles escolares. Concentrarlo solo en los aprendizajes iniciales implica no comprender la complejidad de esta habilidad. La definición de competencia lectora de la OCDE es una excelente referencia en este sentido.