Cerrar procesos educativos y de aprendizaje son clave en las comunidades educativas, pero ¿cómo se ha llevado a cabo este cierre de año bajo el actual contexto nacional? ¿Cómo asegurar un mínimo de aprendizajes de los estudiantes tras un 2019 marcado por las movilizaciones? 

Sala de 1º básico de la Escuela Paulo Freire

Entrevistamos a tres jefaturas de la unidad técnico-pedagógica (UTP) de escuelas que son parte del Servicio Local de Educación Pública Barrancas y que participan del Programa Alfadeca, para conocer cómo han sido sus procesos, en particular tras un año marcado por las movilizaciones. 

Gabriela lleva cinco años como Coordinadora Pedagógica

Para Gabriela Rubio, jefa UTP de la Escuela Paulo Freire, este año ha sido de mucho aprendizaje, en particular de practicar la flexibilidad en el trabajo. “Este año a nivel de planificación ha sido difícil, tras el paro docente de aproximadamente 50 días a mediados del año, hicimos una reflexión en donde evaluamos qué objetivos de Aprendizaje (OA) necesitamos pasar para dar término al primer semestre que concluyó en agosto. Priorizamos los contenidos de tal manera que los niños y niñas tuvieran cubierto los objetivos que son relevantes”.

Del mismo modo tras el estallido social, el pasado 18 de octubre, la escuela desarrolló un cambio en su planificación, esta vez reforzando aspectos emocionales y de contención para los estudiantes. “Paramos la cobertura curricular, hicimos reflexión y trabajamos objetivos del ámbito actitudinal y emocional. Seguimos los lineamientos del Ministerio, con una mirada socioafectiva”, mencionó la educadora de párvulo y profesora básica que hoy lidera el área pedagógica de la escuela. 

Sylvia en la Evento de evaluación final de la Escuela

Por su parte Sylvia Morales, jefa de UTP de la Escuela Brigadier General René Escauriaza Alvarado, también modificó su planificación tras el estallido social. “Como escuela realizamos un cambio en las evaluaciones finales debido a la baja asistencia de los niños y niñas, el clima de inseguridad y el miedo que muchas familias y estudiantes tenían. Fue así como ejecutamos la planificación de evaluaciones a través de trabajos y proyectos que se expusieron a finales de noviembre.”.

Magnolia lleva dos años en la Escuela El Salitre

“Este año hubo muchos paros en nuestra escuela, la jerarquización de objetivos fue clave para poder avanzar en los procesos y en ese aspecto, los docentes hicieron un gran trabajo en la escuela” mencionó Magnolia Guerrero, jefa UTP de la Escuela El Salitre. “Como escuela nos enfocamos en cubrir los aprendizajes que en el 2020 no estarían contenidos, reforzando aspectos clave en cada nivel, por ejemplo, en primero básico todos los niños deben terminar el año leyendo, objetivo en el cual el Programa Alfadeca de la Fundación Sara Raier ayudó mucho para ser cubierto”. 

Una mirada hacia el 2020 

Lograr que los Objetivos de Aprendizaje de las escuelas fueran cubiertos este 2019 fue difícil, sin embargo, las tres jefaturas entrevistadas concuerdan que planificar y confiar en sus planteles de docentes y equipo técnico es clave para poder mirar hacia el futuro y entregar una buena educación a los cientos de niñas y niños que hoy estudian bajo el sistema de educación pública de Barrancas. 

“Como Escuela Paulo Freire ya tenemos todo planificado de cómo será el cierre de año. Desde el 20 de diciembre empezamos la construcción de la planificación 2020. En ese proceso nosotros acudimos a un banco de planificaciones que la escuela posee para que los profesores puedan tomarlos y adecuarlos según el curso que tendrán”. Mencionó Gabriela Rubio al respecto de la planificación en su escuela. “Este año nos enseño que hay que ser flexibles y que, si bien tendremos una planificación para el 2020, lo que debemos hacer es revisarla constantemente y adecuarla a las necesidades que nuestros alumnos tienen, todo con el propósito de entregarles los conocimientos que necesitan”. 

Sylvia Morales concuerda con este punto “Como escuela tenemos calendarizado el proceso de planificación, en esta escuela hay un equipo de 20 docentes que planifica por medio de la plataforma Lirmi y desde ahí los profesores desprenden los OA según el curso que ya tiene asignado para el próximo año. La jefa de UTP refuerza la importancia y el aprendizaje de poder instalar mejoras continuas en la escuela. “El 2020 queremos trabajar para que el 100% de los alumnos aprendan los OA, para ello el monitoreo y retroalimentación a los profesores es clave. Como escuela queremos el 2020 integrar un modelo de acompañamiento a nuestro equipo que les permita hacer pequeñas modificaciones en sus clases para así lograr esa mejora en los aprendizajes”. 

Por su parte, Magnolia refuerza que para el 2020 la clave está en el monitoreo. “Aquí hay un equipo de profesores muy comprometido y trabajadores que están siempre buscando qué mejorar en sus planificaciones. Sin embargo, es muy importante como jefa de UTP monitorear y dar sugerencias para la mejora. Es importante hacer seguimiento a la planificación y cómo esta se hace efectiva en la sala de clase por medio del acompañamiento y una observación focalizada”. En esta misma línea, la jefatura destaca la importancia de la colaboración y trabajo en equipo, “es importante fomentar espacios de planificación conjunta, por ejemplo, entre 1º y 2º básico para que haya una continuidad en los procesos, en particular si tienen programas de apoyo en conjunto como Alfadeca. Poder potenciar el trabajo en equipo nos ayudará a estar también preparados ante eventuales cambios en la planificación y así reaccionar de manera oportuna y siempre enfocados en los estudiantes”.