Hablamos con Katherine Moreno, Directora de la Escuela Prof. Manuel Guerrero Ceballos para conocer cómo el Programa Alfadeca ha impactado en la gestión y los resultados de su escuela.

Katherine Moreno, Directora de la Escuela Manuel Guerrero (Cerro Navia)

La Escuela Profesor Manuel Guerrero Ceballos en la comuna de Cerro Navia comenzó este año utilizando las estrategias y metodologías del programa Alfadeca y los avances vistos en la sala de primero básico ha sido sobresalientes. Dentro del equipo responsable se encuentra Katherine Moreno, directora de la Escuela, con la que conversamos sobre la implementación del programa, los objetivos que tiene la dirección del establecimiento y el desafío de que niños y niñas cursen el primero básico leyendo y escribiendo.

¿Qué te ha parecido el programa Alfadeca durante este primer año en la Escuela Manuel Guerrero Ceballos?

Lo primero que quiero dejar bien claro, es que tener el programa Alfadeca ha sido una gran oportunidad para la escuela en terminos de instalar y poder apropiarnos de un método de aprendizaje para la lectoescritura. En un principio fue un tema bien complejo para nosotros y con su implementación hemos llegado a conocer una estrategia y una metodología de un programa que es muy sistemático, ordenado y que entrega un desafío a los niños y niñas clase a clase.

¿Cómo has visto los resultados en los primeros básicos?

El avance en los cursos ha sido tremendo considerando que estuvimos  cuatro a cinco semanas en paro y lo que lograron avanzar en marzo, abril y mayo fue inmenso. A la fecha tenemos sólo cinco estudiantes con un retraso pedagógico que están todavía en la etapa de vocales y las primeras consonantes, por lo tanto, a poco andar de la implementación del programa, el éxito ya es visible. Los niños están leyendo, están escribiendo, la profesora es muy metódica en la aplicación del programa y el balance hasta ahora es completamente positivo. El año pasado no teníamos ningún programa de lectoescritura que nos permitira ir monitoreando el avance de los estudiantes y ahora con Alfadeca llevamos un orden que además incorpora el avance individual de cada estudiante.

Tú como directora, ¿Cómo ves el desafío de que los niños puedan terminar primero básico leyendo y escribiendo?

Lo veo como algo completamente viable, de todas maneras. No me cabe duda que los 34 estudiantes que tenemos en primero básico van a terminar leyendo y escribiendo. Es un desafío importante donde hay que dar cumplimiento a la programación de la estrategia del programa, pero que de todas maneras es viable y no me cabe duda que lo vamos a lograr.

En ese marco, ¿Cómo la comunidad educativa se pueden cuadrar para que este desafío se pueda realizar?

Es importante que el involucramiento sea de todos los participantes. No basta con que solo la profesora conozca la metodología, se tienen que incorporar todos los involucrados justamente para que en el futuro las características del programa puedan quedar instaladas en la gente de la escuela y seamos nosotros quienes podamos adecuar la estrategia del programa más adelante.

¿Qué pretende hacer la Escuela Manuel Guerrero Cerballos para seguir logrando resultados positivos en el futuro?

Creemos que la docente es la debe replicar su experiencia con el resto de profesores del establecimiento. Esto incluye comentar qué aprendió con el programa, las exigencias que se tienen y lo que le tocó vivir con al programa. Finalmente es ser casi una ‘mentora’ de la persona que tengamos el próximo año en primero básico. Creo que esa sería una estrategia bien inteligente de parte nuestra, porque ya vamos a tener todo el conocimiento para seguir usando las estrategias del programa.

¿Cuál sería la tarea en la dirección de la escuela para que eso se pueda lograr?

La tarea es lograr que esto funcione a futuro, seguir teniendo primeros básicos con este nivel de logros y así los vacíos pedagógicos en los cursos superiores serán cada vez menores. Cuando un niño no aprende a leer en primero básico no va poder aprender más adelante, queda en desventaja y a la escuela le toca hacerse cargo y el éxito depende de lo que pase en la sala de clases. Por lo tanto, con Alfadeca hemos tenido una tremenda oportunidad de avanzar y hacernos cargo de los que nos toca como escuela y eso es ofrecer mejores herramientas para los estudiantes, dar continuidad al programa en segundo básico y que los docentes sean mentores para sus colegas.