Docente de Primero Básico de la escuela Profesor Manuel Guerrero Ceballos, Ingerborg Fuentes nos cuenta cómo el Programa Alfadeca apoya su trabajo y las nuevas estrategias de aprendizaje que ha creado en el marco de su ejecución.

Casada, madre de dos hijos, la profesora Ingerborg Fuentes todas las tardes recibe con una gran sonrisa a su primero básico de la escuela Profesor Manuel Guerrero Ceballos, ubicada en la comuna de Cerro Navia. Desde pequeña, Ingerborg manifestó gran interés por aprender, por ello estudió pedagogía, porque estaba convencida de que esta carrera podría ayudarla a impactar la vida de muchas personas. 

¿Cómo llegó a trabajar a Cerro Navia? 

Ya han trascurrido nueve años desde que llegué a  trabajar a la comuna, partí en la Escuela Croacia, luego pasé a la Escuela Roosevelt para terminar aquí, en la Escuela Prof. Manuel Guerrero Ceballos. 

¿Qué te motiva a trabajar en educación y en particular en primero básico?

Me motiva que los niños rompan el círculo de la pobreza desde pequeños,  que entiendan que no importa donde nazcas, por medio de la educación se pueden lograr grandes cosas… me gusta ver que los niños pueden salir adelante y cambiar su futuro desde pequeños, ser parte de su formación y su historia.

¿Y cómo ha cambiado escribir esas historias, ahora con el apoyo del Programa Alfadeca? 

Ha sido una experiencia súper rica, tanto en lo profesional como personal…Como Alfadeca es un programa estructurado y esquematizado, no te permite tener tiempos muertos, los niños siempre están trabajando y pueden hacerlo de manera autónoma, mecánica, entonces eso te permite dedicar más tiempo a los estudiantes que están más descendidos. Todo esto ha sido muy enriquecedor, en particular para los 33 estudiantes que hoy tengo en la sala de clases. 

El Programa Alfadeca promueve la creación de nuevas prácticas docentes ¿Tienes alguna en particular que hayas desarrollado en el marco del Programa? 

El Programa Alfadeca te entrega una guía didáctica al iniciar el trabajo y eso me permitió obtener la base para ir planificando las actividades y los recursos que iba necesitando cada clase, entonces a medida que íbamos avanzando en los pasos y en los contenidos del currículum nacional me dije “podemos hacer un acordeón de palabras frecuente”, siguiendo el modelo que la Fundación nos entregó del acordeón de vocales. Fue así como fuimos elaborando semana a semana, de manera manual, estos acordeones con las 10 palabras frecuentes que plantea el programa. Este acordeón nos permitió tener las palabras a la vista y de fácil acceso para que los niños y nosotras pudiésemos trabajar con ellas. 

¿Qué materiales utilizaste para confeccionar este recurso de aprendizaje?

Yo utilicé una hoja de block, la dividí en dos, para unirla en la parte posterior utilicé cinta adhesiva y así quedó como acordeón. Después solo tenía que escribir las palabras bajo la combinación de colores y según el listado de palabras semanal. ¡Muy fácil! 

¿Qué cosas son las más importantes que debe tener un profesor para que al finalizar el año sus estudiantes puedan leer y escribir?

 Yo creo que de partida es súper importante tener todo esquematizado, como lo entrega Alfadeca, que no se escape ninguna idea, ninguna tarea, cumplir el programa de trabajo, así como también lo que plantea el currículum nacional. Lo segundo es involucrar a la familia, que también lo logra el programa, a través de los materiales y las listas de palabras que entrega para practicar en casa. Cuesta, es un trabajo en equipo, pero pasito a pasito se puede lograr.